Posted by : MAKUTEROS febrero 04, 2015



" Queridos amig@s y familia,


Primer día en Quito

¡Ya estamos en Quito! Hemos tardado más de once horas en avión desde Madrid. Un trago que con niños hubiese sido más arduo, si no tuviéramos ya muchas tablas en esto de viajar con nuestros hijos. Como sabéis, en estos casos es importante planificar con antelación el viaje y reservar los billetes de avión con el tiempo suficiente para obtener un buen precio en los traslados aéreos, tal como hicimos hace unos meses. Los niños han viajado muy distraídos con los juegos portátiles del avión, las películas de dibujos, los teléfonos y las tablets. Durmieron a pierna suelta y llegaron a destino mucho más enteros que nosotros, los adultos. Nos duele todo. Superada la incomodez de este primer traslado y con los primeros dolores de cuello y espalda, hemos llegado al aeropuerto  internacional de Quito, Mariscal Sucre. Achacamos un poco la altura, con un ligero embotamiento y leve dolor de cabeza, que nos ha acompañado durante un par de días. Nada que no sea fácilmente paliable con un paracetamol.

Nuestro recorrido inicial en taxi nos ha evocado recuerdos de viajes anteriores a esta ciudad de eterna primavera, pero notamos ciertos cambios que, a priori, no sabemos determinar. Todo parece más ordenado, más limpio y más cuidado que cinco años atrás. ¿Es posible?, ¿a qué se debe?. El conductor del taxi, Edgar, nos ha dicho que, en los últimos años, se hace más obra pública en Ecuador y que hay un cierto cambio de conciencia social. Hemos hablado también de la situación actual del país y sobre la crisis que ha repatriado, de España, a miles de compatriotas suyos con un futuro bien labrado y trabajado en la “patria chica”. Edgar, al igual que otros muchos ecuatorianos, retornó de España hace dos años, pues la situación allí era insostenible y, por desgracia, todo lo ahorrado lo perdió en el sueño inmobiliario de comprar una vivienda. Después de hablar de esto se hizo un silencio que, lejos de ser incómodo, denotó la fustigación y empatía que compartimos con todos aquellos que, como él, se vieron atrapados por esa estafa tan antigua, repetitiva y legal como son las crisis provocadas por “los mercados”. Mientras hablábamos de estos temas trascendentales vuestros nietos – sobrinos (Candela y Mateo), no han parado de pelearse dentro del taxi. Será la excitación de la llegada.


Makuteros Family Run en Quito - Ecuador

Estamos alojados en pleno casco histórico de Quito. Visto ahora, así de día, mucho más espectacular, sin duda, que lo que recordábamos. Nuestro hotel es un pequeño alojamiento situado en la calle Esmeraldas con Guayaquil. Se llama “Casa El Edén”. Nos han recibido sus propietarios Mario y Blanca. Tan familiares como encantadores. Nos tenían preparadas dos habitaciones absolutamente preciosas que nos han hecho recordar aquellas “Suites” de los hoteles coloniales de la Habana. El edificio, de primeros del siglo XX, ha sido completamente rehabilitado manteniendo toda la magia de una casa colonial quiteña. La madera recuperada y trabajada con extraordinaria maestría, el patio y los pequeños detalles, confieren al edificio una personalidad única. Habitaciones amplias y equipadas con baños modernos, muy en la línea de los lujosos hoteles de las capitales europeas.


Casa El Edén - Quito - Ecuador

Los niños soltaron sus mochilas y no paraban de corretear por todo el hotel, improvisado laberinto de juegos. Gracias a Dios, Blanca y Mario han sido padres de familia, ahora ya con los hijos mayores, han entendido la excitación de Candela y Mateo y los han animado a descubrir las distintas estancias. Sin duda, esta pareja de propietarios son los mejores anfitriones que podríamos tener para nuestro aterrizaje en Quito. Hemos descansado un poco y, con su ayuda, hemos empezado a planificar nuestro recorrido quiteño.

Mientras nos dábamos una ducha Candela y Mateo han localizado los canales de dibujos del satélite. Se morían de la risa con las voces latinas, tan distintas, de Bob Esponja y de Fin y Jake de “Hora de Aventuras”.

Miramos el reloj… es hora de comer quizás de cenar. El jetlag que arrastramos nos tiene un poco aturdidos con los horarios. Nos pilla de sopetón este anochecer temprano. Dejamos Madrid, en  pleno verano con la puesta de sol cercana a las diez de la noche. Aquí, en Quito, siempre amanece y anochece a las seis. Salimos a cenar, antes de que nos entre sueño y caigamos dilapidados en las camas. La diferencia horaria con España es de siete horas, así que, en breve, todos notamos el cansancio.

Estamos muy cerca de la Plaza  del Teatro, antiguamente era la Plaza de las Carnicerías, ahora reconvertida en una zona de casas y mansiones señoriales presididas por el Teatro de la ópera. Picoteamos algo rápido allí. Los niños cabeceaban de sueño encima de la mesa. Los cargamos en brazos y volvimos al hotel… a las siete y media caímos todos en los brazos de Morfeo.

Segundo día en Quito

Nos despertamos pronto y, nuestra anfitriona, Blanca nos explicó detalles sobre el casco histórico de Quito y su enorme transformación en los últimos años. Hemos devorado el riquísimo desayuno, plagado de detalles: bollería, fruta fresca, mantequilla artesanal y mermeladas ecológicas. Lo que más les gusta a los peques es el huevo frito diario que es costumbre desayunar en Ecuador. En España no estamos habituados a tomar huevos por la mañana, lo consideramos más algo reservado a la comida o a la cena, por eso Candela y Mateo lo ven como algo especial. Se tomarían dos o tres más.

-     Hoy toca jornada maratoniana - les recuerdo, - Así que alimentaos bien porque hasta la hora de la comida no habrá nada, ¿entendido?

 Asienten con la cabeza y de nuevo ritmo al huevo, dale que te pego con el pan y la yema…

Nuestro primer día ha arrancado de una manera muy especial, con una entrevista en el propio hotel de la mano de una de las periodistas más relevantes del panorama de la actualidad ecuatoriana, Gissela Bayona. Nuestra anfitriona Blanca, se ha emocionado cuando esta imponente mujer, ha cruzado el umbral de la puerta del hotel. Con un cariño y unas tablas propias de una profesional intachable, Gissela se ha presentado a la familia y nos ha explicado como llevaremos a cabo la entrevista. 


Entrevista con Gisella Bayona - Quito - Ecuador

De su mano, hemos recorrido las principales arterias del centro de la ciudad, hasta llegar a la Plaza de la Independencia o Plaza Grande, donde hemos visto el Palacio Presidencial. Allí todos los lunes tiene lugar una pintoresca estampa, el solemne cambio de guardia. Gissela, sentada de manera informal, en un parterre de césped, ha entrevistado de manera amena y desenfadada a los niños mientras decenas de curiosos toman fotos de la estampa. Había mucho ruido de fondo así que no sabemos qué tal habrá quedado todo.

Poco después Gisella nos dejó, volvió a plató y parte de su equipo nos acompañó a grabar otros planos, en lo alto de ciudad, en El Panecillo.

-     Se llama así porque la colina tiene forma de pan, como el que os habéis comido con el huevo esta mañana …



Con cara de incredulidad los niños asentían con la cabeza, pero no parecían muy convencidos con la explicación. 

Mientras Candela y Mateo, como auténticos profesionales, eran entrevistados, Sonia y yo recabamos planos y material para nuestra serie de Tv. Con tanto ajetreo se nos pasó la mañana volando y se nos echó encima la hora de comer. Acabada nuestra visita a El Panecillo, el equipo de TeleAmazonas nos dejó en el Mercado Central, donde teníamos previsto comer. Ya sabéis como nos gusta comer en los mercados y, en este caso, ya conocíamos este tradicional lugar del centro de Quito. Lo hemos encontrado un poco cambiado, pero no tanto como para resultar irreconocible. 




Yo he vuelto a uno de mis lugares icono, al puesto de “las Corvinas de Don Jimmy”. De nuevo no me ha defraudado su ceviche y la corvina, uhmmm, riquísimos. Siempre que me preguntan por Quito recomiendo este lugar, que ahora sí se ha tornado un poco más caro que hace cinco años cuando estuvimos Sonia y yo sólos. En general, notamos que los precios en todo Ecuador han subido mucho en estos cinco años de ausencia, suponemos que es el precio a pagar por el progreso y la dolarización. Aun así, comer en los mercados resulta, para estándares europeos, económico a la par que recomendable, pues la apuesta gastronómica de estos patios de comida es de lo más tradicional de Ecuador.

Con lo tripa llena, hemos proseguido con nuestra agenda. Con una de las visitas más deseadas: la Basílica del Voto Nacional. Aún siendo relativamente moderna, pues fue inaugurada en 1988, su estilo neogótico es tan original como definitivo en la arquitectura ecuatoriana. Además, es de las pocas edificaciones eclesiásticas en el mundo que se puede visitar casi en su totalidad: criptas, torres, nave, cubiertas,… como plan familiar no tiene parangón. 


Vistas desde la Basílica del Voto Nacional - Quito - Ecuador

Los niños, muy a pesar de los nervios que hemos pasado los progenitores por las empinadas escaleras y pasarelas que se cruzan, se lo han pasado genial recorriendo cada rincón. Mateo ha pasado un poco de miedo al llegar a la base de la Torre de los Cóndores, ¡105 metros de altura!, las escaleras para llegar arriba son casi verticales. Sonia se ha quedado con él esperando y hemos subido sólos Candela y yo. Desde la cima las vistas de la ciudad son espectaculares. Se divisaba también El Panecillo. Desde las alturas, los niños, sí que han sido capaces de ver la forma de panecillo de la emblemática colina.


Escaleras para subir a la Torre de la Basílica del Voto Nacional - Quito - Ecuador

Finalizada nuestra visita cultural hemos puesto rumbo a un parque cercano para que los niños gastaran parte de su energía contenida. A última hora de la tarde teníamos una cita muy especial, impartir una Clase sobre cómo Viajar con niños. Sí, habéis leído bien, hicimos de profesores de la mano de la Asociación “La Trueca con un nuevo concepto que va ganando adeptos en el mundo: el Trade School. Intercambio de clases, trueque de ideas y conocimientos. Nosotros impartimos una clase magistral sobre como organizar un Gran Viaje en familia y, a cambio, nuestros “alumnos” nos han obsequiado con fruta, chocolate, agua y dulces típicos ecuatorianos. Lo hemos pasado genial. Las muestras de cariño han sido cuanto menos inspiradoras y nos hemos sentido muy acogidos. Los niños, por otro lado, se han portado fatal todo el tiempo que ha durado la charla y les hemos tenido que llamar al orden bastantes veces. Terminamos rendidos a las ocho y media de la noche y de nuevo, el jetlag, nos consumió en un profundo sueño.

Tercer día en Quito

Hoy hemos ido a la Mitad del Mundo. Ya sabéis que somos muy de movernos en transporte público, así que tomamos dos autobuses. Uno hasta el Terminal “La Ofelia” y, de ahí, otro hasta la entrada del turístico monumento. El viaje ha sido agradable  y hemos aprovechado para contemplar los quehaceres diarios de la capital Ecuatoriana. La gente camina segura, en una economía estable con pleno empleo. Se nota que se vive un despertar económico donde el trabajo no falta y los negocios florecen, esto contrasta con la imagen de negocios cerrados y gente gris deambulando por Madrid por la actual crisis.


Línea ecuatorial en la Mitad del Mundo - Quito - Ecuador

En una hora y media, llegamos a la rotonda donde se erige el monumento que separa, en cuatro puntos cardinales, las distintas partes del mundo. Actualmente, están construyendo un edificio para recepcionar a la cantidad ingente de turistas que visitan este lugar. No creo que haya ningún turista que visite Quito y no vaya a ver la Mitad del Mundo. Sería como ir a Xian, en China, y no visitar los Guerreros de Terracota; o visitar Paris y no ir a ver la Torre Eiffel. Nos encontramos con varios autobuses de grupos organizados que visitan el complejo. Encontramos todo muy cambiando. Han abierto un museo, un parque, pabellones, zonas de restauración, tiendas,… Entramos en varias exposiciones. Vemos una enorme maqueta de la ciudad de Quito e instrumentos, como los sextantes, que ayudaron a los navegantes a triangular el rumbo para no navegar a la deriva. Para no hacer de la visita un “ladrillo” para los niños, les dejamos completa libertad para correr y explayarse, en un pequeño parque de arena ideado para los más pequeños dentro del complejo. En los columpios avivan las ansias de relación con otros niños.

Después de hacernos decenas de fotos, en todas las posturas posibles, en la línea amarilla más representativa del monumento, hemos visitado el museo situado justo al lado, el Museo interactivo Intiñan. Con una puesta en escena practico-explicativa, se enseña a los visitantes el nacimiento de la cultura Quiteña, las distintas étnias que alberga Ecuador, experimentos relacionados con la línea equinoccial. Entre muchas otras cosas, hemos aprendido como actúa el Efecto Coriolis, que hace que el agua del inodoro gire en sentido contrario según estemos en el hemisferio norte o sur. Esta ley, a mayor escala, explica porque en el norte se producen tornados y en el sur, sus opuestos, los ciclones. Relojes solares, pruebas de fuerza, huevos en equilibrio,… este museo mola muchooo y nos lo hemos pasado todos genial jugando de nuevo a ser niños.


Museo Inti Ñam - Quito - Ecuador

Retornados al centro de Quito, nos refugiamos en Casa El Edén, y pasamos un tiempo ordenando nuestro material gráfico y audiovisual, mientras nos preparamos para ir a cenar a la Calle de la Ronda, donde estábamos ansiosos por probar el famoso canelazo y unas tortillas de camarones. Ambas delicias resultaron duras para nuestros paladares. El canelazo está hecho a base de aguardiente, naranjilla, azúcar y canela y literalmente te sirven un tanque de bebida. Aquí no se andan con chupitos como en España. Acabamos comiendo algo menos tradicional. Nuestro tiempo se agota en la primaveral Quito. Nos hemos dejado tantas cosas por ver y hacer… 3 días son insuficientes a todas luces para conocer bien la capital. El hecho de viajar con los niños, hace que sea necesario mantener un ritmo lento de viaje, con descansos y con horarios laxos, pero a eso ya estamos acostumbrados. Es mejor ver poco, pero bien que intentar abarcar muchas cosas e ir corriendo a todos los lados. Mañana partimos hacia Otavalo, pero tenemos pensado volver en 12 días a la capital y ver otras cosas que hemos dejado atrás. Os seguiremos escribiendo y poniéndoos al día de nuestras aventuras y desventuras. "



A todos aquellos que os gusta la aventura y queréis descubrir otra forma de Viajar en Familia, os invitamos a ver nuestros videos de viajes, disponibles en Youtube: Canal Makuteros, donde podréis disfrutar de la primera Temporada que nos llevó desde China hasta Australia. La segunda ruta, por Sudamérica, y la tercera recorriendo China, Corea y Japón, podéis disfrutarla en el site de RTVE: www.rtve.es/familiamochila


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